RECOMENDACIONES PARA PREVENIR LOS EFECTOS DEL FRÍO SOBRE LA SALUD

Riesgos para la salud ante el frío

En invierno las bajas temperaturas suponen un riesgo para la salud y son, en buena medida, responsables del mayor número de ingresos hospitalarios, urgencias, consultas ambulatorias y fallecimientos que se producen en esta época en relación con otros meses del año.

Hay un fenómeno de adaptación y aclimatación de las poblaciones al entorno en que viven. Por una parte hay una adaptación fisiológica del organismo; pero además, los diferentes tipos de vivienda, de hábitos alimentarios, de sistemas de calefacción y aislamiento de las viviendas, de costumbres sociales, hacen que las bajas temperaturas tengan una repercusión diferente en unas poblaciones respecto de otras. Por eso, paradójicamente, las consecuencias del frío para la salud son menores en los países con inviernos gélidos del norte de Europa, que las que se dan en los países con clima más suave del sur de Europa.

Personas que están más expuestas a sufrir los efectos del frío

Los grupos de población de mayor riesgo frente al frio son los siguientes:

  • Personas mayores, por tener debilitados los mecanismos defensivos frente al frío, una percepción menor de los cambios de temperatura y, por consiguiente, una falta de respuesta adaptativa.
  • Recién nacidos y los lactantes, porque su sistema de respuesta contra el frío no está tan desarrollado como en el niño o el adulto. No tienen una actividad física espontánea suficiente para poder entrar en calor y no pueden avisar cuando tienen frío.
  • Personas con ciertas enfermedades crónicas: respiratorias, cardiovasculares, neurológicas, diabetes, asma, o con trastornos psiquiátricos o adicciones.
  • Personas que toman medicamentos que pueden interferir con los mecanismos adaptativos del organismo como son los vasodilatadores, los depresores del SNC, los relajantes musculares y otros.
  • Personas con movilidad reducida, desnutridas, con agotamiento físico y casos de intoxicación etílica.
  • Personas que trabajan al aire libre
  • Personas que practican deportes al aire libre, en zonas frías así como los montañeros, alpinistas, cazadores, etc. · Mujeres embarazadas.

Los siguientes consejos pueden ser de gran utilidad

  • Procure un buen aislamiento térmico de la vivienda evitando corrientes de aire y pérdidas de calor. Una temperatura de 20-22º C debe ser suficiente.
  • Evite permanecer quieto durante mucho tiempo. La actividad física genera calor y ayuda a combatir el frío.
  • Conviene tener en cuenta que varias capas de ropa fina protegen más que una sola gruesa, al formar cámaras de aire aislante entre ellas.
  • Tenga precaución con las estufas de leña y de gas para evitar riesgos de incendio o intoxicación por monóxido de carbono. Todos los años hay varios incidentes graves por este motivo.
  • Evite el consumo de alcohol. Aunque inicialmente produce una sensación de calor, al final se consigue el efecto contrario pudiendo llegar a producir hipotermia.
  • Al salir a la calle, si se han producido heladas, las personas mayores deben extremar la precaución para evitar caídas que pueden producir fractura de cadera o de otros huesos. Para saber más se pueden consultar los consejos para la prevención de
    accidentes y caídas en invierno.
  • Respire por la nariz y no por la boca, ya que el aire se calienta al pasar por las fosas nasales y así disminuye el frío que llega a los pulmones.
  • Procure estar pendiente de las personas que puedan estar en situación de vulnerabilidad ante el frío. En caso necesario contacte con el 112 o los servicios sociales de su Ayuntamiento o Centro de Salud.
  • Se recomienda la vacunación frente a la gripe en personas mayores de 60 años y en las que padecen alguna enfermedad crónica (cardiopulmonar, metabólica e inmunodeprimidos). También puede ser necesaria la vacunación frente al
    neumococo, una bacteria responsable de muchas neumonías. Consulte en su Centro

Más información: Consejería de Sanidad